
Fuera quedan las buenas intenciones cuando en este deporte el resultado es lo que importa y más cuando existe detrás, una hinchada cargada de historia, reconocimientos y símbolos que persiste en ver a la gloriosa Academia de vuelta en las grandes arenas; desde el comienzo del campeonato lo hemos exigido, dejando los tiempos de ocio a un lado, también a una parte de la familia, un momento de tranquilidad, de paseo, por seguir ese sueño que repito, reclamamos con la albiceleste clavada en el corazón.
Pero qué recogemos hoy en nuestra libreta de notas, una pendiente manchada con cifras rojas, y otro Campeonato que ya no solo es parte de la estadística, habla de una conducta, algo ya predecible donde se destaca una dirigencia ausente que no da la cara, que le da lo mismo que el equipo que alentamos juegue con 300 personas, que no informa al Hincha, que no da respuestas y que por segundo año consecutivo, consigue dejar a nuestro equipo en la penúltima ubicación de la tabla, qué sumo y sumo desaciertos, como lo de Gonzalo Sosa, señores, si fue nuestro goleador y asegurábamos así una buena cuota de goles, porque no lo retuvieron? Resultado, se fue a Melipilla y ahora tiene ofertas de clubes de primera A.
Pensaron que con la salida de Oscar Correa y apostar con un DT sin experiencia nos iba a hacer despegar, resultado… Nos hundimos más y más en la tabla y creo en alguna fecha llegamos a ser colistas y que paso? Lo de Ormazábal fue insostenible y luego de un desastre ante Santa Cruz, nuestra dirigencia lo despide y con pocos partidos Pereyra se atreve a asumir este desafío, donde puntito a puntito y gracias a Valdivia nos salvamos de caer, que hubiese pasado si Valdivia hubiese tenido una temporada aceptable? Nos alegraríamos de habernos salvado, ya que el campeonato se terminó antes, debido a las demandas sociales de la gente, que se aburrió de la injusticia y alzo la Voz? Yo, por lo menos no hubiese estado orgulloso de eso.
Dados esos antecedentes que se vierten entre rabia e impotencia, declaramos que nos hacemos merecedores del puesto que ocupamos. Nada es regalado, ni por casualidad, ni por suerte, es el reino de la causalidad que nos dio el camino de quienes miran este maravilloso deporte. ¿Acaso cuesta mucho apropiarse de la historia señalada? ¿Acaso hay oídos sordos de la SA. A los sones de nuestra bandita, De la Guardia albicelestes y de los hinchas que desde los pulmones, desde cada músculo alientan semana a semana? ¿Hablamos con la imagen antagónica de los monos sabios? No se ve, ni se dice, ni se oye… ni se hace, qué cosa, FÚTBOL PARA SALTAR A LA GLORIA.
El verdadero hincha apoya al jugador y al equipo en las buenas en las Malas, pero lamentablemente el lugar en que quedamos esta temporada habla de una mala gestión a nivel dirigencial, desde el principio, error tras error, mis respetos para este grupo, porque tuvo todo en contra y por eso el hincha verdadero jamás puteara a un jugador que vista la albiceleste.
Y si “hacer es de alguna manera decir, y decir es un pensar”, vemos con amargura lo que ustedes piensan sobre el hincha, los mismos que se dejan arrastrar por esa añorada grandeza de la Academia, poniendo desde su sacrificado bolsillo un dinero sagrado para ir donde el equipo juegue y seguirlos a ustedes, los mismos que con su indiferencia hace caso omiso a ese dato no menor. No existe Respeto, el que se debe tener por quienes buscan a partir del triunfo un júbilo en su corazón, el mismo que todos los días se los niegan, en un mundo plagado de triunfalistas mas no de triunfadores y que anhelan con volver a los circuitos de la Primera A.
Para que este mensaje sea entendido, palabras para la acción mediocre: al menos aparten de nuestra vista en el próximo campeonato el fantasma del descenso. Así un suspiro de alivio al menos tendremos como obsequio a la perseverancia de seguirlos, para que al menos concluyamos que solo fue un mal sueño, de esos que uno espera que luego acaben, para que el amanecer los disuelva. Háganselo saber a los dirigentes que miden esto con la calculadora en la mano y que solo buscan ganancias a costa del sufrimiento del hincha.
Porque a pesar del actual panorama, siempre estamos vivos y presentes. Debemos volver al sitial que por historia nos pertenece aunque tampoco podemos solo vivir de ella, demostremos con actos quienes somos y entre todos lleguemos al umbral. Nosotros en el gol, nos abrazamos tal como una familia. Hay otros clubes que están acostumbrados a la gloria pero premian a sus jugadores con el olvido.
El aliento siempre estará y como leí a un hincha por ahí “Queremos ver a Magallanes lo antes posible en primera, porque el tiempo avanza y a muchos hinchas no nos queda mucho” palabras que de verdad me conmovieron. Háganlo por esos anónimos que desde un trozo del tablón, representa el poderío de esta gran institución.
Editorial Somos Albicelestes