Un inicio complicado

Aunque estuvimos desde 2011 al 2022 en la b, pareciera que un año en primera división nos hizo olvidar lo dura que es esta división, con partidos apretados, equipos arratonados que al primer gol se echan a atrás a pedir la hora, canchas duras, no hay VAR, con equipos que juegan al pelotazo sin importar el resultado. Esto no es una crítica, es la realidad con la que tenemos que vivir en nuestro retorno a la Primera B.
Porque al descender pensamos que la operación retorno no partiría mal, en especial porque se trata de una división que conocemos por 11 años, donde estuvimos a veces peleando abajo o a veces peleando arriba. Por eso, a dos partidos del inicio, convienen preguntarnos cómo nos pesa el retorno de categoría.
Dos derrotas en el inicio del torneo no quiere decir que estamos en crisis o que hay que hacer cambios severos, pero quiere decir que necesitamos readaptación a la b. Para eso, es clave dejar de lado el tiki taka o los resultados aplastantes, nos falta ser vivos nuevamente. En resumen, debemos volver a las raíces de potrero que vivimos porque eso nos ayudará a mejorar y lograr el ansiado retorno.
Sabemos que pelearemos hasta el final, esto no es alarmante, es solo un tirón de orejas que nunca hay que olvidar que Magallanes vivió de todo en la b y tercera. Hay que estar sin miedo a volvernos viejos zorros de la b. Aquí Ronald Fuentes tendrá que renunciar al tiki taka y volvernos un equipo vivo especialista de categoría: debemos jugar como si nunca hubiéramos ascendido.
Rangers y Serena nos mostraron que estamos todavía en transición de categoría, algo que nos sorprendería por el tiempo en el ascenso pero también nos ayuda a mejorar el juego defensivo y ser más equilibrados.
Vamos academia que esté inicio no es el fin del mundo. Inicio complicado pero todavía hay tiempo.

Por Vicente Riquelme

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